Qué descubrimiento, ¡por Dios!, os tengo que reconocer que no conocía para nada a Rebecca Kelly y, joder, vaya sorpresa me he llevado cuando la he visto con ese tanga dándonos a todos una buena lección de lo que es presumir de cuerpo antes de iniciar lo que vendría a ser una follada exquisita, espectacular. Y es que, lo que más me ha llamado la atención de ella ha sido cómo ha sabido utilizar las mejores poses para su objetivo que no es otro que sacarle el máximo partido a su cuerpo desde todos los ángulos, aunque os digo desde ya que pocas serán capaces de superarla cuando la chica se ponga de espaldas, con el tanga y empezando a agacharse y a lavantarse para meterse el dedo en el culo y masturbarse sin piedad.