Hay que presentar a la monja madura, a una madura que disfruta todavía como ninguna otra de andar presumiendo de semejante belleza que aún conserva. Es, para mí, en cuanto he visto las fotos, una diosa, un fetiche que tengo enterrado y que por fin se puede ver complacido sexualmente con la buena masturbación que me voy a hacer en su honor. Seguramente, no me halle entre los únicos que se ponen muy calientes al observar una actuación así. Solo una madura que lleva tantísimo tiempo dentro del porno podría habernos dado una galería de semejante nivel. Es Nina Hartley, y supongo que muchos de vosotros ya la conoceréis también por sus escenas donde sale follando de todas las formas posibles, pero es que ella también ha querido sacar un fetiche fuera para nosotros.